Ordenan la captura de la exprimera ministra de Tailandia Yingluck Shinawatra.

Derecho Penal en la Red 2017-08-25 04:00:00

La junta militar tailandesa reforzó este viernes el control de las fronteras del país después de que la justicia ordenara la detención de la exprimera ministra Yingluck Shinawatra, juzgada por negligencia y que se enfrenta a una pena de 10 años de cárcel, que no se presentó a la lectura del veredicto.

"Ordené el refuerzo de los controles de seguridad" en las fronteras, pero también en el conjunto del territorio, declaró ante la prensa el general Prayut Chan-O-Cha, jefe de la junta militar.

Este viernes, Yingluck Shinawatra, de 50 años, que podría enfrentarse a una pena de hasta 10 años de cárcel, no se presentó a la lectura del veredicto, por lo cual el juez ordenó su detención.

"Su abogada dijo que está enferma y pidió aplazar el veredicto", pero "el tribunal no cree que ella esté enferma" y "ha decidido emitir una orden de detención", dijo el juez que preside el tribunal, Cheep Chulamon.

Ninguno de sus familiares pudo confirmar a media jornada dónde se encontraba Yingluck Shinwatra, madre de un adolescente, cuyo gobierno fue derrocado por un golpe de Estado en 2014.

Yingluck Shinawatra siempre ha afirmado que no huiría del país como hizo su hermano Thaksin, igualmente exprimer ministro, que en 2008 se exilió tras haber sido condenado a dos años de cárcel por corrupción.

Miles de simpatizantes de Shinawatra, custodiados por cerca de 4.000 agentes, acudieron a las puertas del Tribunal Supremo para acompañarla, pero se quedaron sin verla. Al cabo de un rato, empezaron a dispersarse y a media jornada solo quedaban unos centenares.

"Sea combativa, Cangreja" ("Boo su su", en tailandés), coreaban los manifestantes, haciendo referencia al sobrenombre popular de Yingluck.

Una condena contra Yingluck implicaría un golpe para la poderosa familia Shinawatra, que ganó todas las elecciones nacionales desde 2001 y se ha mantenido en la escena política pese a golpes de Estado, violentas protestas con muertos y procesos judiciales en su contra.

La exprimera ministra fue juzgada por negligencia en la instauración de un programa de subvención de arroz.

El programa contemplaba la compra de arroz a los arroceros, baza electoral de los Shinawatra, a un precio superior al del mercado.

Pero Yingluck defiende que fue una ayuda necesaria para los arroceros pobres, que reciben históricamente poco apoyo del gobierno.

Un proceso "político".

Durante el proceso, que se extendió durante 18 meses, cientos de personas se reunieron delante del tribunal para ofrecerle flores a Yingluck, pero este viernes el ambiente era bastante más sombrío.

Los cargos en su contra pueden ser castigados con hasta 10 años de cárcel y una inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos.

La exprimera ministra se declaró inocente de los cargos y siempre dijo que es víctima de un "sutil juego político" para sacar a su familia del panorama.

"¡Yingluck no es culpable de nada!", exclamó Nan, una manifestante de 62 años presente en el tribunal, pese a la fuerte presencia policial.

"Queremos que la justicia sea respetada", agregó en referencia a la persecución de sus partidarios, agricultores y pobres, por las élites de la capital y los militares que tomaron el poder.

"Los pobres son la mayoría. Los ricos son unas pocas familias y grupos de Bangkok. Nosotros somos la mayoría", aseguró.

Este proceso tiene una fuerte dimensión simbólica en un país profundamente dividido entre los partidarios y los detractores de la familia Shinawatra, que se visten con camisas rojas o camisas amarillas para distinguirse.

La mayoría de los analistas especulaban en los últimos días con que la justicia, un órgano que en Tailandia no es independiente, no iba a tomar el riesgo de condenarla a una pena de prisión efectiva, lo que la presentaría como una víctima.

Pero ahora, con su desaparición, todo podría cambiar.

AFP.