La Asamblea Constituyente como instrumento de dominación por parte de la dictadura de Nicolás Maduro.

Derecho Penal en la Red 2019-08-16 17:00:00

La sombra de la ignominia arropa fatalmente la vida de los venezolanos. Estupefactos observaron estos como el régimen dictatorial de Nicolás Maduro pretendió celebrar la falaz instauración de una Asamblea Nacional Constituyente, establecida única y exclusivamente para pisotear el Estado de Derecho y vulnerar cerrilmente libertades y garantías fundamentales.

Técnicamente una Asamblea Constituyente es un Congreso de Representantes convocado con el objeto de constituir un Estado, es decir, establecer las bases de organización política de una sociedad dada en un territorio determinado. En virtud de ello, Venezuela solo ha tenido dos Asambleas Constituyentes: el Congreso General de 1811 reunido en Caracas con el objeto de constituir un Estado  independiente de la Corona Española, con la sanción de la Constitución Federal para los Estados de Venezuela del 21 de diciembre de 1811; y el Congreso Constituyente convocado en Valencia en 1830, por José Antonio Páez, para reconstituir el Estado venezolano separado de la Gran Colombia y la posterior sanción de la Constitución del 22 de septiembre de 1830.

En igual sentido,  el Estado independiente y autónomo de Venezuela ha tenido Asambleas Constituyentes pero ya no en el sentido de “constituir” un Estado, sino de reconstituir el sistema político y reformar la Constitución.

En este orden de ideas, la Constitución de 1830 fue reformada por el Congreso conforme al procedimiento previsto en su artículo 227 en el año de 1857. Posteriormente, como consecuencia del golpe de Estado contra el gobierno del Presidente Monagas, con la denominada Revolución de Marzo de 1858 liderada por Julián Castro, se convocó la Gran Convención Nacional reunida en Valencia que sancionó la Constitución del 31 de diciembre de 1858.

Luego de la anulación del referido texto constitucional de 1858 por José Antonio Páez en 1852, y de las guerras federales, la Asamblea Constituyente reunida en Caracas en 1863, sancionó la Constitución de los Estados Unidos de Venezuela el 13 de abril de 1864.

Después de múltiples vicisitudes políticas que afectaron la vigencia de la Constitución de 1864, como la Revolución Azul de 1868 encabezada por José Tadeo Monagas y la Revolución Azul de abril de 1870 comandada por Antonio Guzmán Blanco; conforme a su artículo 122 el Congreso modificó, en 1874, la Constitución de 1864. Igual ocurrió después de la Revolución Reivindicadora dirigida por Guzmán Blanco en 1879, correspondiendo al Congreso modificar de nuevo, en 1881, la Constitución de los Estados Unidos de Venezuela.

El Poder Legislativo Nacional volvió a reformar la Constitucional de 1864, conforme al artículo 118 de la reforma de 1881, en 1891, y luego de la Revolución Legalista de 1892 comandada por Joaquín Crespo, se convocó una Asamblea Nacional Constituyente que se reunió en Caracas en 1893, que sancionó la Constitución de los Estado Unidos de Venezuela el 21 de junio de 1893.

Luego de la Revolución Liberal Restauradora encabezada por Cipriano Castro en 1899, en 1900 se convocó una Asamblea Nacional Constituyente que sancionó la Constitución el 29 de marzo de 1901.

Después de la Revolución Reivindicadora comandada por Manuel Antonio Matos, y del triunfo militar de Juan Vicente Gómez contra los caudillos liberales, en 1904 el Congreso asumió las funciones y facultades que correspondían al poder constituyente, y sancionó la Constitución de 1904.

En base al artículo 127 del anteriormente mencionado texto constitucional, después de la definitiva asunción del poder por Gómez y el exilio de Cipriano Castro, el Congreso enmendó la Constitución de 1909. La consolidación del “Benemérito” en el poder originó la convocatoria de un Congreso de Diputados Plenipotenciarios que promulgó un Estatuto Constitucional Provisorio de 1914 y luego sancionó la Constitución del 19 de junio de 1914. Dicha Constitución, como lo establecía su artículo 130, fue enmendada y reformada en varias ocasiones, en 1922, 1925, 1928, 1929 y 1931. Luego de la muerte de Gómez, en diciembre de 1935, la Constitución fue objeto de otras reformas por el Congreso, tales como el 20 de julio de 1936, durante el gobierno de Eleazar López Contreras y el 5 de mayo de 1945, durante el gobierno de Isaías Medina Angarita.

Tras la Revolución de Octubre de 1945 que depone al Presidente Rómulo Gallegos, la Junta Militar dispone en el Acta de Constitución del Gobierno Provisorio la aplicación de la Constitución de 1936, reformada en 1945. En 1953, en pleno régimen militar, se eligió una Asamblea Constituyente de los Estados Unidos de Venezuela que sancionó la Constitución del 15 de abril de 1953. 

Luego de un nuevo golpe de Estado, en 1958, la Junta Militar y la subsiguiente Junta de Gobierno asumieron el poder continuando en aplicación la Constitución de 1953, hasta que el Congreso electo en 1958, conforme al artículo 140 y sgtes., reformó totalmente la Constitución, sancionando la Constitución del 23 de enero de 1961, que tuvo como modelo la de 1947.

Del panorama ya descrito, se observa que después de las dos iniciales Asambleas Constituyentes de 1811 y 1830, todas las Asambleas Constituyentes posteriores hasta 1948 fueron consecuencia de golpes de Estado o revoluciones. Venezuela quizás sea el país latinoamericano con mayor número de Constituciones. Entre la Constitución Federal para los Estados de Venezuela de 1811, que fue no sólo la primera Constitución de la República sino de todos los países iberoamericanos; y la de 1999, se han sucedido 26 textos constitucionales.

Cabe indicar que el actual texto constitucional de 1999 nace de un proceso constituyente no establecido en la Constitución de 1961. Existía un régimen democrático y esa Asamblea Constituyente debió elegirse conforme a las reglas del poder constituyente instituido, es decir conforme a lo establecido en el artículo 246 de la Constitución y no como se hizo, en donde el gobierno de turno secuestró su implementación. 

Pero a diferencia de todas las Asambleas Constituyentes que ha tenido Venezuela, la actual (sin entrar a considerar la ilegalidad de su elección y nombramiento) surge fácticamente con la única intención de limitar y cercenar las actividades de las autoridades, órganos del Poder Público y ámbitos de actuación privada o personal,  que llagasen a disentir de la actual dictadura, dándole un falso ropaje de legalidad a un gobierno usurpador y forajido, cuyo único fin es perpetuarse en el poder a través del terror de Estado y la generación de la pobreza como instrumento de dominación de las masas, manteniéndolas desasistidas, hambrientas y sin herramientas efectivas para labrar un loable proyecto de vida. 

Pocos regímenes han usado tan desaforada y criminalmente todas las estructuras estatales y medios de control social, formal e informal, para teñir de llanto y dolor a una nación; cuyo ámbito territorial es utilizado como sede de redes internacionales del crimen organizado. Esta es el verdadero Estado Constituido durante las últimas dos décadas: el Estado Dictatorial de la República Aniquilada de ex Venezuela

ALDO ROJAS.