Complot para robar botín de $4 millones parecía perfecto. Tras dos años de planes, este fue el dramático final.

Derecho Penal en la Red 2018-03-04 04:03:00

Haciendo cálculos, planeando el robo con todos los detalles, los malhechores precisaron la manera segura de llegar a la codiciada presa: un suculento botín de $4 millones en efectivo dentro de un camión blindado que partiría de una sucursal bancaria en el sur de Florida.

Esbozar ese minucioso plan demoró dos años e incluso lograron conseguir como cómplice a uno de los guardias del vehículo. A los otros dos empleados que custodiaban el multimillonario cargamento los iban a matar. Daño colateral en el camino fácil a la riqueza.

Daryl Canady, uno de los sospechosos apodado “Doo-Doo”, dijo a un informante del FBI que había estado conjeturando el complot durante dos años, según documentos judiciales federales. El robo, subrayó, sería como “quitarle caramelo a un bebé... (si tienes) los coj… para hacerlo”.

La trama parecía perfecta. Uno de sus secuaces extraería el efectivo del camión que saldría de PNC Bank, en la localidad de Port St. Lucie, mientras que Canady amenazaría al guardia con un arma de fuego, según detalla el Palm Beach Post.

El primero le pasaría el efectivo al informante, quien a su vez colocaría el dinero en un camión robado. Por último, Canady mataría a los guardias que no cooperaran. Insistió en que solo necesitaba una pistola. No obstante, su compañero de fechorías, Alger Ellison, dijo al informante que también él iba a esconder una pequeña pistola en su bolsillo durante el robo.

“No me voy a quedar sentado en el carro”, dijo Ellison, de 33 años, quien entra y sale de prisión desde el año 2000, cita el Post. “Estoy poniendo la vida en peligro. Hermano, esto es dinero en grande”.

“Los sospechosos trazaron un plan para robar millones de dólares antes de disparar y matar a los dos empleados en el camión. Una vez que eso tuviera éxito, los sospechosos planeaban llevar a cabo un segundo robo mortal contra otro automóvil blindado”, señaló en un comunicado la Policía del Condado Martin.

El FBI Safe Streets Task Force, una unidad de múltiples agencias especializada en crímenes violentos en el sur de Florida, fue capaz de acumular suficientes pruebas como para organizar un operativo especial que abarcó desde el Condado Palm Beach hasta el Condado St. Lucy. El informante encubierto los ayudó a frustrar el complot.

Las cuatro personas partícipes del robo acordaron hacer un ensayo del crimen antes de la fecha pautada, el pasado 20 de febrero. A escasas horas de que el atraco se llevara a cabo, el FBI obtuvo órdenes de arresto de los sujetos.

El desenlace fue una persecución en la autopista I-95 tipo película protagonizada por varios cuerpos municipales de seguridad y el FBI, captada desde un helicóptero policíaco.

Varias patrullas cercaron al sedán negro donde viajaban los sospechosos y cerraron parte de la autopista para evitar cualquier daño a los automovilistas. Los tres hombres se rindieron. Uno salió arrastrado hacia un lado de la carretera, donde fue esposado. Otro salió con las manos en alto. Y el tercero fue escoltado fuera del automóvil.

Los tres sospechosos fueron acusados de conspiración para cometer un robo. Permanecen bajo custodia federal en el Condado Palm Beach, con sus sueños deshechos y su futuro muy lejos de la fortuna que tanto anhelaron.

EL NUEVO HERALD.